Todos los años, más o menos por esta época, todo ser humano se replantea su total y completa existencia. Y yo no soy la excepción. Desde que me dejaron cruzar la calle sola, en aquella época en que era un animalito salvaje e inocente, hasta la actualidad tome un puñado más o menos considerable de decisiones. Algunas cruciales para el universo, cortar una dieta de gran esfuerzo y sufrimiento de las últimas 3 semanas y comer desaforadamente pochoclos y pan dulce con chispas de chocolate , y otras tan estúpidas como decidir estudiar 7 años el magisterio de música,. Ayer era justo lo q necesitaba. Hoy es un puñal que me clave yo misma. Una trampa, tramposa demais.
Y así es la vida, los dulces de hoy son los sabores amargos del mañana. Como ¡Que grande esta tarjeta!... y su resumen, las calorías, el quedarse durmiendo ese ratito mas, los olvidables inolvidables ex, entre otros innumerables hechos que mueven la balanza de la armonía universal.
Pero que dulce la tentación y que amarga la realidad, no? Por eso yo vivo en un mundo imaginario en donde las galletas de arroz saben a doble cuarto de libra con queso y soy Rachel McAdams en
the notebook. Hoo gran film!
Síganme los buenos!